viernes, 1 de noviembre de 2013


   Las Rosas



Las plantas más románticas y duraderas de todas las que existen en el jardín son las rosas. Gracias a su belleza y su perfume, siempre han sido cultivadas para ser exhibidas. Seguramente, si tienes algunos matorrales los cuides como a ninguna otra planta y estás orgulloso de ellos. Sin embargo, es posible que no hayas prestado atención la disposición que les has dado en tu jardín. ¿Sabías que es posible crear efectos únicos a la vista con tus rosas favoritas?
Distintas formas de distribuir las rosas
Algunos tipos de rosas, gracias a sus características, se prestan mejor para cierto tipo de distribución. Las formas de plantar rosas en el jardín son varias:
Rosas en cascada
Uno de ellos puede ser en cascada: las rosas cubresuelos trepadoras exhiben mejor sus flores si los tallos caen con esta forma. Para lograrlo, prueba a plantar los tallos de la flor en la parte superior de pendientes o bancos, donde cubrirán el suelo, echando raíces a medida que avanzan, para crear un elemento horizontal fuerte.
Rosas en llanto
Una alternativa a la cascada es el “llanto”, una forma de disponer las flores que emula lágrimas que caen. Este estándar es el que mejor hace lucir a las rosas cubresuelos rastreras. Cada vez que mires en dirección a las flores verás una verdadera lluvia de rosas. Para crear un efecto aún mejor en la decoración de tu jardín, prueba a combinar matas de distintos colores.



Guirnaldas de rosas
Otras variedades de la flor son excelentes para formar guirnaldas de rosas. Así, puedes disciplinar las rosas tipo enredadera en árboles o cuerdas, formando hermosos racimos que serán un deleite para la vista. Resulta curioso, pero los árboles más adecuados para las rosas son los frutales, porque estos dejan de tener flores justamente cuando las rosas comienzan a salir. De esta manera, el árbol nunca aparecerá desnudo.
Rosas trepadoras
Por otra parte, si dispones de una columna o una pérgola te recomendamos elegir rosas con tallos flexibles, ya que son las más versátiles a la hora de agregar altura y se adaptan bien a las guías verticales.
  También puedes aprovechar las rosas para señalar zonas o límites en tu jardín. Por ejemplo, los setos bajos y las rosas cubresuelos pueden servir para marcar los bordes de un sendero. Incluso son una manera muy ingeniosa de ocultar drenajes y otros elementos poco agradables a la vista que se hallen a ras del suelo.
Da rienda suelta a tu creatividad y haz de tu jardín un verdadero edén. Ahora tu afición por las rosas puede tener un nuevo giro: explota su belleza con los diseños más innovadores.